lunes, 21 de junio de 2010

Mi hermanita

No he podido olvidar aquella tarde en las que saliste de tu retiro de Confirmación y en la que además del regalo te entregué una carta en la que te escribí lo mucho que te quería, y a la vez, lo mucho que me dolía que solamente me trataras con cariño cuando necesitabas que te hiciera alguna tarea. Esperé emocionada volver a verte para preguntarte qué te había parecido mi carta, y sólo recibí un frío “No la leí porque está muy larga y ya sabes que no me gusta leer”. Esa fue la primera puñalada al corazón que me diste. Aunque te puede sonar cursi así fue. En ese momento me empecé a dar cuenta de algo muy triste: Habías cambiado. Ya no eras mi hermanita menor, ahora eras…mi hermana.

Parece que hubieras olvidado por completo todos los años que fuimos juntas de aquí para allá: al colegio, al parque, al cine, al ir en bicicleta (recuerdo cuando le sacaron las rueditas a tu bici y te sentiste feliz); o cuando simplemente nos poníamos a jugar en situaciones tan infantiles como la bodeguita, el colegio o que tú eras una gran cantante y actriz llena de joyas y ropa muy cara. Cosas de niñas.

Sin embargo con el tiempo creciste y te decidiste por los números, tu corazón de niña se secó y así como son los números, empezaste a volverte fría conmigo. Ya casi no hablábamos y cuando tuvimos edad para salir solas, no salíamos…juntas. Se suponía que debíamos contarnos todo, se suponía que debíamos ser amigas y hasta cómplices, mucho más cuando llegamos a la adolescencia. Se suponía, pero no fue así. Te fuiste alejando de mí cada vez más. Dejamos de tener “nuestros” amigos para pasar a “tus” amigos y “mis” amigos (que por cierto no eran muchos). Llegamos a un punto en el que era casi un castigo el que fueras a algún baile conmigo y no creas que no me daba cuenta que hacías que me aburriera para que no me dieran ganas de volver a salir contigo. Hasta ese punto llegamos. Qué fastidioso debe ser que tus padres te digan “Si no sales con tu hermana (o) no vas a la fiesta o a la disco”.

Recuerdo también la segunda puñalada que me diste cuando todo tu grupito de amigos ya sabía que tenías enamorado y tú me lo dijiste con sarcasmo porque no te quedó otra opción cuando por enésima vez te “obligaron” a llevarme contigo a una fiesta. Ahí comprobé que tus amigos eran más importantes en tu vida que yo, y quise que desaparecieran. Finalmente así fue, porque cuando acabó el colegio cada uno de ellos siguió caminos distintos, pero tú seguías tan fría como antes. Esos amigos se fueron, pero vinieron otros y la historia fue la misma.

Solo espero que recuerdes que cuando necesites un abrazo o un hombro donde llorar, yo voy a estar ahí para ti, así como antes; así como cuando eras …mi hermanita menor.

sábado, 16 de enero de 2010

La Môme Piaf

textoalternativo


No sé cuándo empecé a escuchar música francesa, tal vez tuvo que ver con que mi hermana empezara a estudiar francés y trajera a casa un cd de canciones en ese idioma que escuchaba cada vez que hacía sus tareas. Lo cierto es que cada vez que lo escuchaba no podía evitar una ligera sonrisita ante el peculiar acento que tiene ese idioma. Así puede darme cuenta que algunas canciones que había escuchado de niña, tenían una versión francesa original que me hubiera gustado cantar si no fuera por mi total desconocimiento del idioma galo.
Sin embargo era una sola voz la que concentraba mi atención, parecía que cantaba y hacía gárgaras al mismo tiempo (Debo confesar que hoy en día me siento un tanto avergonzada de semejante atrevimiento con una de las cantantes francesas más célebres). Después descubriría de quién era aquella espectacular voz…Se trataba de Edith Piaf. Hasta ese momento sólo la conocía de nombre por haber leído algunos artículos sobre ella.

Pero no fue hasta que vi su biopic que me di cuenta de cuán afortunada y desgraciada al mismo tiempo puede ser una vida. Los lujos y el dinero que rodeaban a Édith Giovanna Gassion (su verdadero nombre) no pudieron comprar felicidad. Pasó una infancia triste marcada por el alcohol (su abuela le daba vino en el biberón y su padre fue alcohólico); una juventud nada afortunada (a los 17 tuvo una niña que murió de meningitis) y por si fuera poco su descubridor y benefactor fue asesinado cuando apenas iniciaba su camino musical. A pesar de todo y gracias a otro empresario musical pudo llegar a ser una estrella.
Temas como “La vida en rosa”, “Padam” y “La Foule” formaron parte de su excelente repertorio.

Por cierto esta última a algunos les va a sonar conocida…sí es la que están pensando.


La “niña gorrión” tuvo que lidiar a lo largo de su carrera con innumerables noches de bohemia donde su frágil cuerpo se iba deteriorando poco a poco. Además su trágica historia de amor con el boxeador Marcel Cerdan quien murió en un accidente de avión le dio un nuevo mal: la adicción a la morfina y más y más alcohol.
Sus últimas presentaciones públicas las realizó arriesgando su salud, porque el canto era su vida, en el escenario sentía la felicidad completa que no tuvo en el día a día; no hubiera seguido siendo ella misma si no cantaba.

Si hay algo que nunca olvidaré de la película es la memorable presentación en el Olympia de una muy enferma Edith Piaf que con las justas podía caminar y sin embargo interpreta uno de sus temas más emblemáticos: “Non, je ne regrette rien”, después de ver su vida creo que esa es la canción que más la identifica….Simplemente conmovedora.



Sólo sé que después de ver su biopic empecé a escuchar su música con más frecuencia, así que si tienen la oportunidad de ver “La vida en rosa” (La Môme), no se arrepentirán.







Una gran vida para una gran mujer...la eterna "niña gorrión"...La Môme Piaf.

viernes, 4 de diciembre de 2009

El Jardín Salvaje

Siempre critiqué a las chicas y chicos que trataban de cantar en inglés sin tener ni la más mínima  idea de lo que estaban diciendo; por eso siempre trataba de saber de qué trataba la canción para poder animarme a “cantarla”, fue así que encontré muy buenos grupos que no sólo tenían canciones con letras aceptables sino con algún tipo de mensajes que la gran mayoría no captaba por el desconocimiento del inglés.
Pero hubo una canción  (“The animal song”/ “La canción animal”) que fue la puerta de entrada para conocer a un dúo australiano que se convertiría en mi favorito, pues la primera vez que escuché la música de entrada  me encantó y cuando le presté atención a la letra si bien es cierto no era muy profunda tenía frases para pensar. El punto es que poco a poco fui descubriendo algo más de ellos; ¿sus nombres? Darren Hayes (vocalista) y Daniel Jones (quien tocaba el piano y la guitarra), ellos eran Savage Garden. Dije “eran” porque lamentablemente en octubre del 2001, anunciaron oficialmente su separación. Eso no impidió que pudiera conocer un poco más de ellos, y cada vez que escuchaba detenidamente una canción la trataba de traducir para la posteridad. Hasta ahora sólo he logrado hacerlo con tres, mis favoritas: “Crash and burn” (Sobre la verdadera amistad); “Two beds and a coffee machine” (Desgarradora historia sobre la violencia doméstica) y “Affirmation” (Frases que nos llevan a reflexionar sobre diversos temas).

 







No lo he hecho aún con las demás porque hay muchas formas de traducir algunas frases y no quiero desviar el sentido original, además en Youtube he encontrado muy buenas traducciones. Dentro de las recomendables están: “I knew I loved you( before I met you”)/ Sabía que te amaba antes de conocerte; “Truly, Madly, Deeply” (Verdaderamente, locamente, profundamente), ambas baladas románticas, como para imaginarnos bailando pegados a nuestro gran amor; y una muy pegajosa y hasta ahora para mí imposible de cantar “I want you”.
A pesar de los años que han pasado los sigo considerando dentro de mis grupos favoritos, sigo poniendo sus canciones y la suelo cantar o al menos tararear. No sólo los recuerdo cuando veo mis cd’s y DVD’s sino cuando recuerdo las crónicas de vampiros de Anne Rice, pues fue de una de ellas de donde tomaron el nombre : “The mind of each man is a Savage Garden…”(La mente de cada hombre es un jardín salvaje)- “The Vampire Chronicles.
Gracias Anne Rice, gracias Savage Garden.


miércoles, 7 de octubre de 2009

Viejito y entrañable

No soy de las personas que se pasaron más de tres horas en videojuegos o pegada a la compu, a decir verdad mi “experiencia” en esas lides es poca, son muchas más las veces que vi el “Game Over” antes de lo esperado, debo agregar por cierto que nunca logré encontrar a Carmen Sandiego y que además mi Príncipe de Persia siempre terminaba incrustado por unas estacas en un foso; y en lo que se refiere a la actualidad, me han dado unas señoras taquicardias jugando al Crazy Combi donde, dicho sea de paso, nunca he pasado del nivel 7.
Tampoco soy de aquellos prehistóricos que huyen de la tecnología detestando a las computadoras, al DVD, al IPOD, y hasta a los celulares (aunque la gran mayoría los tenga); pero hay una cosa que añoro en mis tardes de ocio, algo bien antigüito y que al menos para mí no se compara a los adelantos tecnológicos en esa materia, y me refiero a mi viejo Nintendo.

Sé que las nuevas generaciones se alocan jugando al Play Station y he visto unas consolas alucinantes con chicos que son técnicamente unos genios con sus controles. Pero como lo que cuenta es la intención del juego, debo decir que recuerdo con mucho cariño mis tardes noventeras y añoro jugar Mario Bros, Esquimo, Tetris y la mesita de billar. Todo eso lo preferiría en este momento en lugar del “Play” con Cristiano Ronaldo, Beckham o… Paolo Guerrero, cada quien con sus gustos.
Traje a mi mente estos recuerdos porque hace unos meses vi en un programa mexicano una representación de Mario Bros y su musiquita me transportó inmediatamente a aquellas épocas y justamente hoy busqué por curiosidad ese video en Youtube y aquí lo comparto.
In memoriam de mi viejo Nintendo…





Lo curioso es que buscando, me di cuenta que había una primera versión...¿Copia?...Nooooo


sábado, 25 de julio de 2009

Las mujeres sí vamos al mundial

Después de emocionarme hasta las lágrimas por el emotivo triunfo de la selección de mayores que nos clasificó al mundial de Japón 2010, sólo me queda decir: Gracias chicas!!!
Hace mucho tiempo que no me salía una lágrima y no se me escarapelaba el cuerpo mientras pedía con las manos juntas y los dedos entrelazados: “por favor, por favor, que ganemos”.
Debo confesar que soy cobarde para ver este tipo de partidos, precisamente cuando jugaban las menores, el nerviosismo me ganaba, tanto que tenía que cambiar de canal o sino se me salía el corazón. Pero esta vez no fue así. Estaba tomando desayuno en familia así que no lo podía cambiar. Mi mamá estaba al borde de las lágrimas, mi papá dejó la mesa y se sentó en el mueble para ver más de cerca…
y yo simplemente con un nudo en la garganta cuando ya estábamos en el segundo set
y veía que teníamos la posibilidad de ganar también este set. Y vino la jugada del año…
Apareció Elena Keldibecova para recordarnos que no es necesario nacer en este país para quererlo y para sudar su camiseta, para demostrarnos que sin poses de ningún tipo
(léase: “Yo uso Dolce & Gabbana, tengo 5 autos del año y gano miles de euros mensuales”…etc.) se puede ganar algo mejor: el cariño del pueblo.
Esa jugada que he vuelto a ver en internet varias veces es la mejor forma de demostrarnos que a pesar de que algo parezca perdido, siempre habrá un as bajo la manga que nos haga salir airosos…aunque este “as” no salió precisamente de una manga sino de un pie :D
Y cuando se logró el último punto mi corazón volvió a su ritmo normal (después de una par de saltos de alegría, claro). Ojalá que las chicas puedan cumplir una excelente participación en el mundial para poder sentirnos más orgullosas todavía (por si esto no fuera suficiente para algunos). También espero que sirva para que los futbolistas vean que se pueden hacer bien las cosas, sin tener tantos recursos ni marketeos; ya que lo último que recuerdo que me emocionó de un partido de fútbol,
fue un Perú – Argentina, gol de Fano después de la espectacular corrida de Vargas, después sólo derrotas…pero fue hace muuuchoo…Ante esas decepciones, a los peruanos nos queda la alegría de saber que LAS MUJERES SI SABEMOS IR A UN MUNDIAL!!!!...VIVA EL PERÚ!!!!


viernes, 24 de julio de 2009

¿Hasta qué punto es bueno ser sensible?

Esa es la pregunta que me hago desde hace mucho tiempo.No sólo en cuestiones de amores, sino en algunas tan simples pero a la vez difíciles como algún suceso difícil, alguna película triste , un mal día, algún momento de pura nostalgia o la muerte de un animalito al que quieres mucho...Por ejemplo, no sé si cada vez que lloro desconsoladamente xq se me murió un periquito estoy dentro de lo permitido para una profesional de 28 años o si es una niñeria como me lo hacen sentir algunos de mis amigos, a los que les parece exagerado que haga "tanto escándalo por un perico" y que sencillamente ya no me tratan igual que antes . No sé si es síntoma de debilidad o es algo que te hace pensar que una persona tiene buenos sentimientos. Es algo que me gustaría averiguar...  I need a great big hug sometimes .

SubePic.com

Publicado originalmente en Netlog


Gentilmente mi amigo Fox Mulder respondió:
Estimada Scully:
¡Vaya buena pregunta en tu navegar por la propia inspección de tu personalidad!
Porque no sólo eso: hasta algún comercial tierno a veces te arranca una arrase o una lágrimilla contenida.
Eso significa que nos afecta, porque a veces son cosas que están diseñadas precisamente para que nos afecten. Por eso la ciencia de los sentimientos se llama afectividad. A mí me pasa seguido con alguna canción y me pregunto lo mismo: ¿tendré que ir con el psiquiatra a preguntarle a quemarropa sobre este tipo de cuestiones o consultar a un psicòlogo? No es tan mala idea hacerlo y no porque pensemos que estemos mal, enfermos, bipolares, inmorales o algo por el estilo. Es el simple hecho de ampliar el autoconocimiento sobre nosotros mismos.
Porque llorar no es rendirse.
No es signo de debilidad.
No es caer, ni derrumbarse.
No es envolverse en ello para no cumplir tu responsabilidad.
No es entristecerse incluso, ni perder el control definitivo.
Simplemente nos afecta.
... Llora todo lo que quieras, pero no te rindas, no te caigas al fondo... aunque eso lo doy por hecho...
Me encantó tu pregunta y tu blog!... yo soy igual de conmovible...

martes, 21 de julio de 2009

Explota y arde

Cuando te sientas completamente solo
y que el mundo te da la espalda,
dame un momento por favor para calmar
tu salvaje corazón.
Yo sé que te sientes como si las paredes se te cerraran.
Es difícil encontrar alivio y la gente puede ser tan fría.

Cuando la obscuridad esté sobre tu puerta
y sientas que ya no puedes aguantar más...
...Déjame ser ese a quien llames.
Si tú saltas yo detendré tu caída,
te elevaré y me iré volando contigo a través de la noche.
Si necesitas desmoronarte
yo puedo remendar tu corazón roto.
Si necesitas explotar, entonces explota y arde...
Tú no estás solo.

Cuando te sientas sola
y un amigo fiel te sea difícil de encontrar...
Estás atrapado en una calle de una sola dirección,
con monstruos en tu cabeza.
Cuando las esperanzas y los sueños se hayan esfumado
y tú sientas que no puedes afrontar el día...
...Déjame ser ese a quien llames.
Si tú saltas yo detendré tu caída,
te elevaré y me iré volando contigo a través de la noche.
Si necesitas desmoronarte
yo puedo remendar tu corazón roto.
Si necesitas explotar, entonces explota y arde...
Tú no estás solo.


Porque siempre ha habido angustia y dolor,
y cuando esto se acabe tu respirarás de nuevo.
Tu respirarás de nuevo.







Música, maestra